Ingredientes
- 600 g de sardinas sin cabeza y sin espina
- 5 Cucharadas soperas de aceite
- 1 vaso (de los de vino) no lleno de vino blanco
- 3 cucharadas soperas de pan rallado
- 1 cucharada sopera de perejil picado
- Zumo de ½ limón
- 40 g de mantequilla
- Sal
Elaboración
- Lavar las sardinas con agua y secarlas muy bien con papel de cocina.
- Añadir sal a las sardinas.
- En una besuguera de porcelana o de cristal resistente al horno se pone el aceite, se colocan las sardinas crudas de forma que no se monten unas encimas de otras. Se rocían con el vino blanco y el zumo de limón.
- Se espolvorean con el perejil picado y después con el pan rallado. Se les pone la mantequilla en trocitos por encima y se meten al horno medianamente caliente (170º apx) durante unos 15 minutos, rociándolas de vez en cuando con su jugo. Se pueden servir en la misma fuente.